Wednesday, 14 February 2024

Una mirada hacia dentro

 Qué loco estar escribiendo justamente en esta fecha, donde quizás debería de "estar bien". Pero la mente y el alma juegan malas pasadas y rara vez se llevan bien.

Los .. "¿y qué podría haber sido si.. ?" arremeten contra mí como olas contra el muelle. Una maraña de pensamientos, quizás indescifrables, lejanos como el horizonte, embeben mi cotidianeidad. Pero, ¿qué más se puede hacer? Sobrepensar ya es parte mí, para bien y para mal. Es que lo que una vez se sintió  inmenso, no se puede reproducir y ahí está el meollo del asunto.

Se dice que el presente es lo que más importa, pero el pasado nos moja la oreja cuando el presente no es lo que esperábamos. Y esa melancolía emana y se expande, pareciera salir de cualquier lado, como un sinfín de hojas que caen en el otoño.

Y es que extrañar ya ni es la palabra correcta, tal vez se piensa todo lo que fue, todo lo que podría haber sido, si tan solo se hubiera dejado un poco el ego de lado y realmente se piense en los sentimientos del otro, tal vez encontrar una solución entre los dos, el santo grial.. porque seguramente la solución estaba ahí, sólo había que buscarla y arrimarse a la esperanza.

Porque las primeras veces que nos vimos pensaba, acá ya terminé de buscar para siempre, "koi no yokan". Y la última vez, pensé idénticamente, pero mi ego y el trago amargo de lo último vivido retumbaba demasiado fuerte en mi cabeza, dejando que un árbol tapase el paisaje.

"No hay con qué darle" me dije, algo tan maravilloso, tan inefable. Y no, no es que no haya sentido nada, tal vez mi mente trataba de hacerme pensar eso, pero ¿cómo abandonar algo tan maravilloso e inigualable?

Monday, 23 May 2022

Recuerdos subyacentes

 En la escritura uno puede explayarse, pensar qué poner y armar una idea, quizás durante una conversación quedan palabras aisladas y no se termina de redondear un concepto.

Es que tengo miedo, tengo miedo que los sentimientos se vayan para siempre, nostalgia de lo que alguna vez fue, oportunidades únicas en la vida que nunca más volverán. Por arrogancia, por falta de diligencia y por sobre todas las cosas, por errores propios. En la física, está el concepto de entropia, donde por ejemplo una catarata, siempre irá de arriba hacia abajo, es inevitable e irreversible. Lo mismo ocurre con algunas faltas cometidas. Y no sólo son las faltas, sino el dolor que dichas equivocaciones pueden llegar a causar. ¿Por qué dañar así a las personas que más te quisieron?

Importante es concientizar, saber que los errores estuvieron, ser perceptivos, comprender su causa, de nada sirve negarlos. ¿Cómo se puede negar el sol? Simplemente colocando una pared, pero el sol allí seguirá.

Aprisionado en los recuerdos, ¿por qué tuvo que ser así? tal vez todo esto deje una enseñanza. Siempre hay que pensar que todo ocurre por algo en la vida. Me arrepiento de muchas de las cosas que hice, pero también a veces uno necesita espacio, tomar un poco de aire, cambiar el lente, porque todo está relacionado con todo, y si uno no se toma un espacio de sincera reflexión, no ve claramente las cosas, y  difícilmente pueda obrar bien.

El recuerdo de una realidad, donde uno se sentía bendecido y completamente feliz vuelve a mi memoria. Subir hasta el cielo, a ver inclusive las estrellas, para luego planear muy cerca de la tierra. Esa sonrisa lo era todo. Las cosas no salieron como me hubiera gustado, pero el daño generado quizás fue irreversible y estoy profundamente lamentado por eso.

Por siempre estará en mí latente ese recuerdo de sensación plena...



                                                                                                          y por eso siempre te querré.

Sunday, 18 July 2021

La ardilla y el puercoespín

    Habian dias muy soleados en el bosque y nuestros dos animalitos, la ardilla y el puercoespin, aprovechaban todos y cada uno de ellos, jugaban, correteaban y eran muy felices siempre juntos, tal era la felicidad que emanaban que hasta el roble, un viejo árbol amargo que nunca sonreía, esbozaba una sonrisa al verlos. Tan bien era que se llevaban, que parecían inseparables, juntos a donde quiera que vayan, siempre el uno para el otro y siempre con una sonrisa en sus pequeños semblantes.
Pero en la vida, no todo es primavera y los dias grises ya comenzaban a hacerse presentes. El puercoespín comenzaba a erizarse cada vez mas seguido, y sus espinas comenzaban a lastimar a la pobre ardillita, que seguia muy feliz de verlo y quería seguir con él a pesar del dolor que sentía al permanecer cerca suyo.
Sin notarlo, el puerquito lastimaba mucho a la hermosa ardillita, que ya había dejado de sonreír y sentía mucha soledad, incluso a su lado. Pero la verdad no la notaba, y se enfrascaba cada vez mas en su mundo virtual de fantasía, sin saber que estaba perdiendo todo lo que mas quería en el mundo. Eran tan afiladas y erizadas que tenía las espinas, que la ardilla llegó un día que no pudo más. Ya no toleró mas estar a su lado, y con mucha angustia y desconsuelo tomó la decisión de hacerse a un lado.
El viejo roble, se preguntaba que habrá sido de ellos que nunca mas los volvió a ver, y cuando lo vio al puercoespín, solo y melancólico, le pregunto:
- Hola puerquito, te quería preguntar algo.
- ¿Qué ocurre viejo amigo? - respondió el animalito.
- Nunca más vi la ardilla a tu lado, tan felices que se los veía juntos..
- Es verdad, abuelo árbol - y los ojos comenzaban a ponerle vidriosos - es una triste historia.. yo me enojaba sin razón con ella, estaba completamente ciego. Mis púas, ya me sobresalían casi siempre que la veía, en vez de solucionar nuestro problemas hablando, como deben hacer todos los que realmente se quieren, simplemente optaba por erizarme, y con ello hacerle mucho daño a mi indefensa y amada ardillita - rompió en llanto.

- Todo por mi obstinación, y mi ceguera - añadía - Es una cualidad mía, que no sé cuando dejarla de lado. Me sacaría todas y cada una de mis espinas, y quedar suave como una seda, por ella. Por esos momentos tan valiosos y eternos juntos, me desharía completamente de mi ego, porque al final de cuentas entendí que una relación se construye de a dos, no de a uno. Tanto pesar por el que ha pasado mi fiel compañera, no merecía nada de esto. Ella siempre la peleó hasta el final, hasta que se quedó sin aliento.

-Entiendo joven carpincho, qué pesar. Todo esto se pudo haber evitado.

-En efecto viejo roble, cometí muchos errores, lo reconozco. Sólo quiero enmendar todas mis faltas, soy plenamente consciente de ellas. Nunca más faltarle, dejarla sola ni mucho menos hacerle daño. Siempre a su lado, en las buenas y en las malas. No hay nada que quiera más en el mundo que estar con ella, y verla plena y feliz - en llanto, declaraba el puerquito.

- Noto el arrepentimiento de tu alma - exclamó el árbol - sin embargo mucho daño le has hecho. No hay que tratar así a un ser tan querido.

- Sobra tu razón y sabiduría querido árbol. De tan sólo ponerme un poco en su lugar en su momento, muy distinto hubiera obrado. Sólo espero, que donde quiera que esté, la ardilla sepa que es lo más preciado de este mundo para mí y que vale la pena absolutamente todo por ella.. ansío que pueda disculparme algún día. Adiós, viejo y querido amigo.

Y así se alejaba el puercoespín, en una considerable congoja, pensativo y muy nostálgico.

Wednesday, 4 May 2016

Una noche de Mayo


Noche algo fría, los pies lo sienten. También el corazón, el alma, que en realidad son independientes del frío externo. Los pensamientos, como es de costumbre parecen no abandonarme, sean para bien o para mal. La cabeza perpetua. Hay gente que lleva una vida tan simple, sin pensar tanto, sólo teniendo decisiones simples, con la suerte, o más bien con la suerte que siempre debería acompañar,  de su lado...definitivamente los envidio a veces.
Es una época de búsqueda laboral, y entre tanto, se trata de estudiar una materia que reconozco que tiene gran cantidad de información, a nivel oficinal y hospital.. pero -200 a nivel industria. Esquemas clínicos que dudo usar jamás. Mucha información que está buena saber a nivel general, pero innecesaria para que ello determine la obtención de un título. Entre tanto pienso y pienso ¿Para qué romperse estudiando? Quién lo valorará .. Es realmente mucho y otra gente que no estudia ni siquiera la cuarta parte, parece estar pasándolo 8 veces mejor (8 x 4 = 32), definitivamente la suerte no acompaña ni siquiera en una mera búsqueda para junior.
Uno ve a la gente hablar y hablar y constantemente se ve, sobre todo en la televisión y las redes sociales, que nunca nadie está de acuerdo con nadie. Cómo es posible esto? Ningún consenso es posible a nivel político, esto me enferma de la política. Nadie habla con claridad, todos parecen ser dueños de la verdad, pero poco tienen todos de verdad. Hay un discurso dispar. Hay ideas que me hacen ruido en la cabeza, cómo se puede que los dirigentes tengan tanta corrupción encima? En serio el poder y el dinero genera la "degeneración" del ser humano de tal manera? Alguna vez escuché, el poder sólo potencia tu esencia, si sos alguien malo, serás alguien peor.. Sólo será cuestión de tiempo, para que caigan los peces gordos que deban caer. Hay fuego cruzado, nadie está exento de culpa. Sólo espero que ayude a un mejor futuro. Pero pucha que es una garcha el presente..

El dolor físico tampoco duda en hacerse presente. Espero realmente que algún día se vaya, aunque sé que quizás haya venido para quedarse, y deba tener esta cruz, tal vez se me escogió específicamente porque se pone a prueba mi fuerza de seguir. Se sabía, y se consideraba que me la iba a bancar, debo hacer frente a todo esto.

Con todo esto.. Dónde esta esa dosis de motivación? Quizás si pienso demasiado en este panorama, uno tiende a estancarse. Genero un viento en contra. Sólo haciendo simplemente y dejándole las cosas un poco al destino sea la salida.

Por hoy las cartas parecen dar una mano algo escéptica.

Saturday, 8 March 2014

Efectos del etanol (o alcohol "apto" para consumo)

Hola lectores, cómo les va? En esta oportunidad les voy a comentar un poco acerca del metabolismo del etanol en el organismo, algo que A MUCHA gente nos concierne, y generar un poco de consciencia acerca de esta sustancia, que hace cientos de año se consume, y que en general es potencialmente dañina. A continuación se realizará un análisis detalladao de cada uno de los factores que intervienen en su metabolismo, así cómo otros datos de interés y varias verdades interesantes.

¿Cómo se mide y cuáles son los valores normales?

Antes de encarar el texto, debemos entender que el alcohol puede medirse de varias maneras distintas, la más fiable de todas es mg cada 100 mL de sangre, o sea cuántos miligramos de etanol posee una persona cada 100 mL de sangre. También se utiliza comúnmente el aire exhalado para lo cual debe saberse que la proporción de etanol sangre/aire es de aprox. 2300/1 , o sea que la equivalencia en este caso sería: mg / 230 litros de aire exhalado = mg /100 ml de sangre. Esto se debe a que el etanol puede intercarmbiarse a nivel alveolar y vaporizarse.
El marco de la legislación argentina se acepta hasta concentraciones menores de 50 mg/100 mL (o 500 mg por litro de sangre o 50 mg / dL), a mayores concentraciones la conducción de un vehículo está prohibida (20 mg/dL como tope en caso de motos)
Se recuerda que los primeros efectos del etanol comienzan a notarse a partir de aprox 10, o 15 mg / dL.

Absorción y circulación

Primeramente les voy a comentar que el etanol es una molécula pequeña que DIFUNDE LIBREMENTE a través de la membrana y que es soluble en agua y por la tanto en sangre, esto quiere decir que atraviesa fácilmente la membrana celular de los enterocitos para pasar a circulación sanguínea donde atraviesa la vena porta y llega la hígado. Luego a través del corazón es bombeado hacia el encéfalo (cerebro) allí atraviesa la barrera HEMATOENCEFALICA, que es casi inpenetrable por cualquier sustancia, y pasa a la red neuronal

Vías metabólicas y sus productos

Luego el metabolismo general del alcohol (degradación) es mayoritariamente oxidativa, es decir se oxida etanol (en este caso el alcohol tiene poder reductor) mediante varias enzimas y vías metabólicas las cuales hay que destacar:
  • Alcohol deshidrogenasa, genera acetaldehído.
  • El sistema oxidante de etanol microsomal, es una vía que sólo se pone de manifiesto ante elevadas concentraciones de etanol, también genera acetaldehído. Esta vía podría estar muy desarrollada en personas bebedoras crónicas, lo cual aumentaría su resistencia al consumo.
  • La catalasa, que también produce acetaldehído.
Sin entrar en demasiado detalle técnico molecular, el resultado final de estas reacciones (que se dan en el hígado) es:
  • El aumento de las concentraciones de acetaldehido debido a la oxidación del etanol.
  • El acetaldehído reacciona nuevamente en las células hepáticas, en este caso voy a poner la reacción en este caso para que sea más claro:
 CH3CHO + NAD+ + CoA → acetyl-CoA + NADH + H+
 
 Bien, qué significa esto? Que habrá aumento del NADH, aumento del H+ (que contribuye a la acidosis metabólica) y un aumento de la acetyl-CoA que no puede entrar al ciclo de Krebs (generación de ATP) debido a la baja concentración de NAD+, la cual reduce la actividad de la malato deshidrogenasa, reduciendo así la cantidad de oxaloacetato presente. Por esta razón el acetil Co-A pasa a producir acetoacetato (CUERPOS CETONICOS, aumento de la acidosis), y TAMBIEN pasa a formar parte de la LIPOGENESIS (generación y almacenamiento de grasas).
  • Aumenta el cociente NADH/NAD+. El NAD+ se utiliza como principal sustrato por la lactato deshidrogenasa en una reacción que tiende a disminuir los niveles de lactato presentes en sangre, para generar glucosa a novo (Ciclo de Cori), con lo cual al disminuir el NAD+, se eleva la concentración de LACTATO, generando acidosis metabólica, es decir descenso del pH sanguíneo. Además, por estar desfavorecido el ciclo de Cori, la gluconeogenia también lo estará, disminuyendo en cierta medida la GLUCOSA en sangre. Adicionalmente, las grandes concentraciones de NADH hacen que se produzca NADPH, el cual también estimula la síntesis de ácidos grasos. Gracias a distintas hormonas, como el glucagón y la hidrocortisona, se estimula la lipólisis en el tejido adiposo, lo que genera la entrada de tanto glicerol como ácidos grasos en el hígado, haciendo posible la formación de triglicéridos en éste. Es decir la el proceso generativo de un HIGADO GRASO.
¿Qué sucede a nivel cerebral? 

 Como se mencionó, al atravesar la barrera hematoencefálica que separa a la sangre de la red neuronal, pasa libremente hacia el SNC, donde también por vías metabólicas se genera acumulación de acetaldehído, dónde puede inducir la liberación de de catecolaminas (entre ellas la noradrenalina y la adrenalina) y la liberación de beta-endorfinas. Además se formarían aductos de acetaldehído junto a otras moléculas, que dificultarían las funciones motoras del aparato locomotor, ya que presentan estereoespecificidad con los receptores neuronales. Posee además características desestabilizantes de las membranas, lo cual incurriría en daño cerebral.

Algunas conclusiones finales:

¿El alcohol fija las grasas? Definitivamente sí, por diversas vías como se ha visto, favorece la lipogénesis.
El alcohol podría generar hígado graso y acidosis metabólica.
El alcohol genera daño cerebral y clara repercusión a nivel motor.

Por todo ello se clasificar al alcohol como una sustancia tóxica la cual al ser ingerida en grandes cantidades posee su efecto metabólico y psicomotriz en el individuo.


Wednesday, 25 July 2012

Prometeo sangriento (relato de LUIS BERMER)

Y aunque ya nadie lo llama así, salvo Segadora, hubo un tiempo en el que fue conocido como Prometo. Pero eso fue antes, mucho antes, de estar encerrado en la Sala del Acero por toda la eternidad; en aquella época distante y olvidada, en la que aún era un hombre y caminaba entre sus iguales.
 
            Semidiós, persona, monstruo… ahora era todos esas cosas… y ninguna.
 
            Su cuerpo seguía siendo el de un hombre fuerte, con la peculiaridad de las espinas metálicas que asomaban por algunas de sus articulaciones. Sin embargo, su cabeza apenas podía reconocerse humana: carne y hueso se entremezclaban para formar una máscara aterradora, donde músculos y arterias palpitaban a la vista, como si hubiese recibido un baño de ácido. En su mano derecha portaba un hacha de doble hoja, y en la izquierda una espada pesada con parte de su filo dentado. Todo él estaba cubierto de sangre seca.
 
            Prometeo caminaba sobre el enrejado del suelo y, de pronto, sintió frío. Era la señal. Ella se acercaba de nuevo. Y, en efecto, como un espectro envuelto en su capa de sombras, la Segadora emergió a través del suelo. El frío se intensificó, y Prometeo no pudo evitar que un escalofrío le recorriese toda la columna. Tal vez fuesen los vestigios de su parte humana, que así respondían aún.
 
            Segadora flotó hasta la única puerta de la Sala del Acero.
 
            –Aquí llegan los próximos –siseó, como una suave brisa de escarcha.
 
            Y con un chirrido metálico, abrió la puerta y desapareció tras ella.
 
            Por el oscuro corredor no tardaron en llegar gritos, llantos y lamentos de toda clase. Prometeo cruzó varias veces sus potentes brazos sobre el pecho, a modo de calentamiento. Resopló  como una bestia y se preparó, a unos metros de la puerta.
 
            El primero en entrar fue un niño, muy delgado. En cuanto vio el monstruo de pesadilla que se abalanzaba sobre él, comenzó a abrir por completo sus ojos, su boca, en un grito que nunca llegó. La espada cortó su frágil cuerpo por la mitad como un rayo invisible. Sus intestinos se escurrían por el enrejado cuando su madre entraba. Su chillido de horror infinito resonó por toda la Sala, hasta que el hacha atravesó su cabeza a la altura de la mandíbula, silenciándola para siempre. Un río humano, desnudo, comenzó a entrar en tropel, sorteando el cuerpo de la mujer que aún se convulsionaba entre espasmos. La Sala del Acero pronto devino en una jaula infernal de gritos y terror sin límites. Todos corrían de un lado para otro, intentando en vano poner distancia entre ellos y la muerte segura que representaba el hacha y la espada. Prometeo bramaba como una bestia, envuelto en un torbellino de sangre y vísceras. Cada movimiento de su brazo significaba un pecho abierto en canal, una amputación, una hemorragia imparable…Algunos tropezaban y caían con los moribundos o sus restos cercenados, quedando tirados en posición fetal sobre el enrejado, con la esperanza de pasar inadvertidos a la furia de Prometeo. Otros, sin embargo, conducidos por la desesperación absoluta de saberse muertos en breve, se arrojaron sobre las armas que colgaban de las paredes de la Sala, en un intento de ataque coordinado contra el bestial Prometeo. Cinco hombres se abalanzaron gritando sobre él desde diferentes direcciones, blandiendo las hachas, mazas y espadas arrebatadas a su dueño. Prometeo se dispuso a recibirlos.
 
            Y como niños enfrentados a un adulto, no tuvieron la menor posibilidad de victoria. La pericia de prometeo con sus armas se había afinado durante toda una eternidad de carnicerías constantes; hasta el extremo de que sólo dos de sus adversarios comprendieron que habían muerto antes de caer hechos pedazos. El resto de personas que contemplaron aquella lucha fugaz volvieron a gritar, aún más fuerte, aterrorizados por completo. Prometeo resolló, y se dirigió hacia ellos…
 
            En la Sala del Acero ya solamente se escuchaban algunos gritos dispersos de dolor y agonía. Prometeo pisaba la alfombra de cuerpos destrozados, y descargaba el hacha sobre cada moribundo que escuchaba y distinguía entre la masa de carne muerta. El olor a sangre y entrañas abiertas impregnaba toda la Sala, como una nube nauseabunda casi visible. Al fin, el silencio de la muerte volvió a reinar, y Prometeo pudo oír su propia respiración acelerada. Se acercó hasta una de las paredes, que tenía un ancho escalón a lo largo de su parte baja para separarla del enrejado del suelo, y colgó sus armas ensangrentadas. Se detuvo a recuperar el aliento; una de sus arterias bombeaba como un segundo corazón incrustado en un lado de su monstruosa cabeza. Entre los escasos huecos del enrejado que habían quedado libres, Prometeo pudo observar como la sangre de sus víctimas se precipitaba al vacío, sobre el que pendía la Sala del Acero. Y al fondo de ese abismo se mecían, turbulentas, las aguas rojas del Mar de la Resurrección.
 
            Para los habitantes de este mundo, la Sala del Acero y el Mar de la Resurrección constituían lugares míticos, extraídos de las leyendas que se transmiten de padres a hijos desde siempre. Y cuentan que el Mar es rojo por la sangre de los muertos, y que en él se entremezclan todas las almas, y lo que del mundo han conocido. Y de aquí surgen las almas nuevas –que nunca lo son del todo, por tomar esencias de unas y otras–, que a los cuerpos de los recién nacidos se unen, para vivir otra vez. Es por ello que, en determinadas ocasiones, las personas sienten una cercanía, una afinidad inexplicable a primera vista hacia un desconocido: compartieron su destino en la Sala del Acero, en el Mar de la Resurrección… Pero Prometeo no es infalible. A veces, algunos moribundos escapan –medio enterrados entre los cadáveres de sus compañeros– de los golpes finales, y caen al mar de la sangre sin haber muerto aún del todo. Por eso, estos elegidos del azar podrán, con los medios adecuados, recordar fragmentos de su vida anterior. Y creerán en la reencarnación…
 
            Prometeo, ya más relajado, caminó a lo largo del escalón de la pared, apartando con el pie algunos restos, hasta llegar a una de las esquinas. Tanteó entre unos remaches, hasta dar con el interruptor oculto que buscaba. Al pulsarlo, un zumbido mecánico se hizo audible, mientras el enrejado se abría lentamente hacia abajo en dos mitades. Los cuerpos, piernas y brazos seccionados –como dotados de una repentina semivida– comenzaron a rodar sobre sí mismos, precipitándose hacia la parte media de la Sala en una avalancha de carne fresca irreconocible, y de ahí al vacío…
 
            Prometeo andaba de un lado para otro, con las manos a la espalda, meditabundo. Esperando. Chasqueaba las mandíbulas, como si estuviese royendo un pensamiento especialmente duro. Se quedó mirando su extensa colección de armas sujetas en sus soportes alineados, por todas las paredes. Todas del rojo oscuro de la sangre seca. De pronto, el aire comenzó a enfriarse. Lo sintió en la piel, en los huesos, como un viento helado llegado de las nieves perpetuas. Se estremeció.
 
            Ella volvía de nuevo.
 
            Envuelta en su espectral manto negro, Segadora atravesó la pared frente a Prometeo. No dejaba de ser una visión escalofriante, por más que la contemplase millones de veces. Esa sonrisa cruel, en su blanco rostro de hueso.
 
            –¿Listo, Prometeo? Aquí te traigo más.
 
            –No… espera.
 
            Segadora se giró bruscamente hacia él. La sorpresa ardía en las llamas de rubí de sus cuencas sin fondo.
 
            –¿Qué? ¿Qué ocurre?
 
            La voz de Prometeo sonó extraña.
 
            –Debo… debo abandonar este lugar. No puedo seguir con esto, Segadora.
 
            La siniestra figura no llegó a abrir la pesada puerta, como pensaba, y se encaró con Prometeo.
 
             –¿Por qué dices eso? –Él sintió cómo su cuerpo se helaba–. Llevas toda una eternidad haciéndolo, sin el menor problema. Es tu deber. Tu trabajo.
 
            –Tal vez sea esa la cuestión. No puedo pasar otra eternidad matando, casi sin cesar. Mi futuro es un presente cristalizado y sin cambios; necesito modificar este horizonte estéril. Como ves, tantos milenios de brutalidad continuada no han conseguido extinguir ese resquicio de humanidad que aún debo conservar.
 
            Segadora le observaba con fiereza, como si fuese un niño estúpido y obcecado.
 
            Él le dedicó un amago de sonrisa, casi una mueca, mientras se dirigía a la esquina que ocultaba el interruptor. Sabía que ya nada serviría, ninguna palabra la haría cambiar su parecer, ni siquiera todo lo que habían superado juntos. La conocía bien. Siempre se había adaptado mejor que él a las circunstancias. Y, aunque eran idénticos en muchos sentidos,  ahora lo veía claro: le había acompañado a través de tantos horrores solo para estar a su lado, nunca hubiera caído tanto de haber estado sola. Ahora, por su culpa, a ella le esperaba una eternidad mucho más cruel de lo que le correspondía. Solo por seguirle en su rebelión absurda, suicida. Y aún le pedía que siguiese cayendo…maldito egoísta. Ella se quedaría aquí y sería lo correcto; bastante había hecho ya por él. Sin embargo, no podía evitar que en su pecho todavía latiese esa mezquina esperanza: que le acompañase otra vez en su locura, juntos de nuevo en la caída por el abismo infernal, hasta el fondo de la más abyecta degradación del alma, sin que nada importase. Juntos para siempre, como al principio…
 
            –No lo hagas, Prometeo… o te arrepentirás –dijo Segadora, con la certeza en su voz.
 
            Sin dejar de observarla, pulsó el interruptor. El enrejado del suelo comenzó a partirse en dos.
 
            –Vamos… Segadora… –susurró.
 
            Ella le devolvió la mirada. Sabía que nada de lo que dijese cambiaría el curso del destino; porque en eso eran iguales: el orgullo, la desmedida, la sinrazón… Era la última vez que sentiría el calor de su presencia.
 
            El enrejado se abrió por completo.
 
            –Puede que volvamos a vernos, Segadora… –dijo Prometeo. Y saltó.
 
            Segadora contempló cómo desaparecía en el mar de sangre. Para él no sería el Mar de la Resurrección, sino la puerta al dolor infinito, a la tortura de su mente, a las formas irreconocibles de sufrimiento que aguardan a aquellos que, como él, susurran en sueños la canción del abismo… Prometeo, tal y como lo conocía, había dejado de existir.
 
            Con un zumbido, el enrejado comenzó a cerrarse lentamente.
 
 
 
            La Sala del Acero estaba desierta. Segadora ya había dejado abierta la puerta metálica, pero aún no había llegado quien esperaba. Escuchó unos ruidos por el corredor oscuro. Pasos precipitados, asustados. Al fin, por la puerta emergió aquel cuya voluntad había marcado este destino, aun sin saberlo. Era un hombre escuálido, de piel blanca. Trastabilló al entrar y cayó de bruces sobre el enrejado.
 
            Segadora no pudo evitar una sonrisa de amargura ante la comparación. Puede que Prometeo y este… pobre diablo fuesen los seres más opuestos de toda la Creación. Ante las llamas de sus ojos, su alma simple era transparente. Sintió un vacío que se expandía dentro de su manto de oscuridad…
 
            El hombre se levantó como si el enrejado estuviese al rojo vivo. Aterrado, miraba con sus grandes ojos en todas direcciones; y cada golpe de vista acentuaba su lividez extrema, su terror: un abismo de aguas rojas, un encierro de acero, esas incontables armas ensangrentadas y…Ella, majestuosa y terrible, flotando ante él entre sombras de hielo, riéndose de su horror…
           
            -Coge tus armas, Prometeo… Se están acercando –siseó como el viento en la noche.
           
            Pero el hombre, con las manos aferradas a su cabeza, solo gritaba y gritaba…
 
            Ella dudaba de que pudiera llegar a blandir siquiera una maza. Segadora se desvaneció a través del muro de metal herrumbroso a sus espaldas.
 
            Pero ya aprendería.
 
            Tenía toda una eternidad para aprender.

Monday, 25 June 2012

¿Qué pienso?

Empírico empírico.. es como el néctar de todos los colegas. Bañarse en lo pragmático, aprender, aprender, aprender.
Al fin y al cabo, la realidad es esa, según lo registran los instrumentos convencionales, pero no. ¿Quién determina una realidad? La realidad es cómo es, es difícil saber qué la hace ser como es..
¿Por qué ténemos glándulas que segregan hormonas, que fluyen vía sangre hacia los órganos blanco?, ¿Por qué no funcionamos de otra manera? .. aquí ya participan numerosas, sino infinitas variables (me gusta más el término inconstante, definición del mundo mismo)..
Parece que a la verdad le gusta hablar en términos de definiciones, una serie de convenciones que nos ponen de acuerdo, para terminar por discutir indefectiblemente. Pienso en mol, pienso en sustancia, pienso en cantidad. ¿Por qué no pensar en margaritas?
Desde los más complicados mecanismos de reacción, hasta la replicación de ADN, incluyendo transcripción, traducción y síntesis .. Bases piridínicas, enlaces glicosídicos, todas palabras y conceptos que sin saberlo están siempre ahí. Merced  de todos ellos, no sería posible tener una mejor calidad de vida. Para ser franco no quiero inmiscuirme mucho en esto, no sé en realidad a qué quiero llegar, pero puedo juzgar que esto seguramente no es.
Miles de veces ya, mi teoría, mis pensamientos y mis costumbres, son violadas.

..Perdido en una inmensa ciudad
En una rueda mágica..

...Nuestra vida es un lecho de cristal
Y ésta vida está hecha de cristal..