Wednesday, 14 February 2024

Una mirada hacia dentro

 Qué loco estar escribiendo justamente en esta fecha, donde quizás debería de "estar bien". Pero la mente y el alma juegan malas pasadas y rara vez se llevan bien.

Los .. "¿y qué podría haber sido si.. ?" arremeten contra mí como olas contra el muelle. Una maraña de pensamientos, quizás indescifrables, lejanos como el horizonte, embeben mi cotidianeidad. Pero, ¿qué más se puede hacer? Sobrepensar ya es parte mí, para bien y para mal. Es que lo que una vez se sintió  inmenso, no se puede reproducir y ahí está el meollo del asunto.

Se dice que el presente es lo que más importa, pero el pasado nos moja la oreja cuando el presente no es lo que esperábamos. Y esa melancolía emana y se expande, pareciera salir de cualquier lado, como un sinfín de hojas que caen en el otoño.

Y es que extrañar ya ni es la palabra correcta, tal vez se piensa todo lo que fue, todo lo que podría haber sido, si tan solo se hubiera dejado un poco el ego de lado y realmente se piense en los sentimientos del otro, tal vez encontrar una solución entre los dos, el santo grial.. porque seguramente la solución estaba ahí, sólo había que buscarla y arrimarse a la esperanza.

Porque las primeras veces que nos vimos pensaba, acá ya terminé de buscar para siempre, "koi no yokan". Y la última vez, pensé idénticamente, pero mi ego y el trago amargo de lo último vivido retumbaba demasiado fuerte en mi cabeza, dejando que un árbol tapase el paisaje.

"No hay con qué darle" me dije, algo tan maravilloso, tan inefable. Y no, no es que no haya sentido nada, tal vez mi mente trataba de hacerme pensar eso, pero ¿cómo abandonar algo tan maravilloso e inigualable?